Un grupo de agricultores británicos utilizó tractores para bloquear las carreteras de acceso al puerto de Felixstowe, el mayor puerto de contenedores del Reino Unido, en una protesta organizada que tuvo lugar en la madrugada del viernes 23 de enero de 2026. La manifestación, llevada a cabo por el grupo de campaña East Anglia Farmers Unite, comenzó poco después de la medianoche y se prolongó hasta aproximadamente las 7:00 a.m., hora local.
Los manifestantes colocaron inicialmente tractores en dos accesos para impedir la entrada de vehículos a la zona portuaria. Alrededor de las 4:00 a.m., el bloqueo se redujo a un solo acceso por razones de seguridad, debido al volumen de camiones que intentaban entrar. Los agricultores participantes mostraron pancartas con mensajes como “Back British farming” y “Save our farms, save our future, fight the tax”, señalando sus principales reivindicaciones.
Las autoridades portuarias indicaron que las operaciones marítimas no se vieron interrumpidas, aunque el tráfico terrestre y la logística sí sufrieron molestias. La policía coordinó con los organizadores de la protesta para gestionar la seguridad y el flujo de tráfico, y los presentes permitieron la salida de trabajadores portuarios y vehículos de emergencia. No se registraron detenciones.
Por qué los agricultores del Reino Unido están intensificando las protestas contra el impuesto de sucesiones y las importaciones agrícolas
Esta acción se inscribe en una serie más amplia de protestas del sector agrícola en el Reino Unido que se vienen produciendo desde finales de 2024. Entre los principales puntos de conflicto se encuentran los cambios propuestos en el impuesto de sucesiones aplicado a los activos agrícolas y la preocupación por el impacto de importaciones más baratas y de menor estándar sobre los productores nacionales. Según las reformas fiscales previstas para entrar en vigor en abril de 2026, se reducirá el alivio del impuesto de sucesiones para las explotaciones valoradas por encima de determinados umbrales, lo que, según los agricultores, podría obligar a los herederos a vender tierras para hacer frente a las obligaciones fiscales.
Los agricultores han señalado de forma reiterada que la agricultura británica opera con márgenes ajustados y con elevados estándares en materia laboral, de bienestar y de cumplimiento medioambiental. Sostienen que las importaciones más baratas presionan a la baja los precios internos y socavan la viabilidad de las explotaciones locales, agravando las tensiones financieras derivadas de los cambios regulatorios. El bloqueo de Felixstowe representa una escalada táctica destinada a llamar la atención sobre estas presiones en un punto de alta visibilidad para el comercio internacional.
Los comunicados del gobierno y del puerto subrayan que la actividad marítima continuó con normalidad y destacan los esfuerzos en curso para dialogar con la comunidad agrícola a través de debates sobre políticas y foros sectoriales. La protesta, aunque temporal, refleja las tensiones existentes entre los actores del sector agrícola y los responsables políticos en torno a la política fiscal y comercial y al futuro de la competitividad de la agricultura del Reino Unido.


